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Especial
Jobim: melodías sencillas combinadas con armonizaciones elaboradas.
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Paquito
"El preludio número 4 de Chopin está ahí arriba del piano para probar que Tom Jobim no es original, Baden Powell no es original, pero todos somos originales porque estamos en la Restinga da Marambaia y el ritmo es de samba. Y lo mío es el samba, me comprende?"."Soy fan ardiente de Nelson Cavaquinho. Puedo pasar horas al piano tocando sus melodías. Me dio mucho. (...) Y yo me quedaba escuchándolo cantar aquellas canciones suyas, divinas, (...). Si no supiese eso, no sabría nada".
Tom Jobim, en una entrevista a Pasquim, en 1969.
Antônio Carlos Jobim, el maestro soberano de Chico Buarque y del Brasil, sabía de las cosas. Por eso, no despreciaba la sensibilidad popular, y componía canciones bellas y simples, con esa simplicidad que nace de la purificación. Melodías simples, sin excesos, conjugadas con armonizaciones elaboradas.
El mejor ejemplo es Águas de março, que según dice Chico Buarque "es el samba más bonito del mundo". Una de las pocas canciones que rozan lo absoluto, junto a O que será, de Chico, y Pra ver as meninas, de Paulinho da Viola. Sólo que Jobim parte de lo casual, lo habitual, de las cosas pequeñas, pues lo absoluto está justamente en lo pequeño. De pan, piedra, y pedacitos de vidrio al sol y promesas de vida, la enumeración aparentemente espontánea de las cosas da cuenta del cosmos y del caos.
Pero estoy teorizando demasiado, basta oír la canción en la versión grabada por su mejor intérprete, João Gilberto, que finaliza con un verso inexistente en las otras grabaciones, "en el fondo del mar". Esta grabación evidencia la cristalina simplicidad de la melodía y la circularidad de la canción, con João dando, como siempre, cátedra de precisión y claridad.
Este discurso no es casualidad, pues el sello Biscoito Fino lanzó Maestro Soberano, documental en tres partes, dirigido por Roberto de Oliveira, que festeja los 80 años de Tom Jobim. El volumen 1, Chega de saudade, trata sobre la creación de la bossa-nova y el inicio de la carrera de Tom. El volumen 2, Águas de março, habla de la relación de Jobim con la ecología. Y el volumen 3, Ela é carioca, tiene como base el amor del compositor por Río de Janeiro, ciudad donde nació y vivió, y que inspiró muchas de sus canciones.
En verdad, el documental es un pretexto para mostrar imágenes de archivo de los especiales que Roberto realizó con el propio Tom, la mayoría de ellas con su Banda Nova en shows entre el 85 y el 90, temas con el Quarteto Jobim - Morelenbaum (una especie de banda cover de Tom, con su hijo Paulo y su nieto Daniel), además de imágenes del Año Nuevo del 96 en Copacabana, donde se realizó un show en homenaje a Jobim, protagonizado por Chico Buarque, Caetano Veloso, Gilberto Gil, Gal Costa, Milton Nascimento y Paulinho da Viola. A las imágenes de archivo se suman fragmentos de testimonios de Tom al Museo de la Imagen y el Sonido, clips con textos de Tom narrados por Chico Buarque y Edu Lobo, además de extras con más imágenes de archivo y testimonios de Edu y Nelson Motta.
Los mejores momentos de Maestro Soberano muestran a Tom hablando y cantando. A pesar de cantar con cierto esfuerzo, cuando él está solo al piano, las canciones ganan en intensidad. Y no obstante suenan perfectas, porque la perfección ya fue alcanzada en la historia de la canción brasileña. Sin embargo, el coro femenino de seis voces de Banda Nova suena excesivo en canciones que piden economía de elementos, la que está presente en su mayor intérprete, pues nunca está demás decir que los tres primeros discos de João Gilberto, orquestados por Tom, y donde la mayoría de las canciones pertenecen al propio Tom junto a otros músicos, son obras cumbres.
Dicho sea de paso, nunca un cantante fue tan definidor y definitivo para un compositor como João Gilberto lo fue para Jobim. Al escuchar grabaciones de temas de Jobim por Os cariocas, Nora Ney, Dick Farney, entre otros, anteriores a las grabaciones de João, se nota que éstas poseen un aire antiguo, a pesar de la belleza de los mismos, que no está en las grabaciones de João Gilberto, instauradoras de un nuevo tiempo en la historia de la canción brasileña.
No obstante, vale la pena ver los 3 DVD's, principalmente cuando caen en momentos descontracturados, sello de la dirección de Roberto de Oliveira, responsable también por los DVD's de Chico Buarque, con más imágenes de archivo de especiales de televisión. Además, hay un volumen en la serie de Chico que trata de la sociedad y amistad entre Chico y Tom, con muchos testimonios del primero, que dialoga perfectamente con este "Antônio Brasileiro".
Para destacar en los extras, el testimonio de Edu Lobo, cuya pasión y entusiasmo no deja de ser comprensible, contraponiéndose al de Nelson Motta, que, para probar la modernidad de la bossa-nova, afirma que ésta puede mezclarse con música árabe, por ejemplo, sin problemas, como si eso fuese un valor. Pero quedémonos con la obra de "Antônio Brasileiro", que habla por sí misma, y con los comentarios que la iluminen.
Terra Magazine