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Evo y sus opositores "empatan" en el referéndum

AFP Latam
Con un discurso moderado, Morales les expresó su respeto a los prefectos ratificados.

Helen Álvarez Virreira
La Paz (Bolivia)

El presidente de Bolivia Evo Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera y los prefectos de la denominada "media luna", opositores a la gestión gubernamental, fueron ratificados por la población que votó en el referéndum revocatorio de mandato, según el conteo rápido realizado por la cadena televisiva ATB. Con este "empate", queda intacta la pugna de poderes que generó incertidumbre en los últimos meses.

Desde el balcón del Palacio de Gobierno, ante la multitud que se congregó en Plaza Murillo para festejar y con un discurso moderado y conciliador, Morales les expresó su respeto a los prefectos ratificados y los convocó a trabajar de manera conjunta, respetando las normas bolivianas, aunque no específico cuándo ni cómo.

La participación de la ciudadanía en los comicios y los resultados de la votación son para el primer mandatario un mensaje de unidad entre el campo y la ciudad, el oriente y el occidente del país, que tiene que manifestarse en la unión del proyecto de nueva Constitución Política del Estado, que impulsa su gobierno, y los estatutos autonómicos, promovidos por los grupos opositores.

Estoy convencido "dijo" que la conciencia del pueblo boliviano salvará al pueblo boliviano. Ese es el resultado de la participación de la gente -en el primer referéndum revocatorio de mandato. Este mecanismo de consulta popular no está contemplado en la Constitución vigente; sin embargo, fue el Congreso Nacional el que hizo la convocatoria mediante ley de la república. El proceso no pudo ser cuestionado legalmente por falta de quórum en el Tribunal Constitucional.

Morales convocó también a todos los sectores, especialmente los que tienen más recursos, a sumarse a la "revolución democrática y cultural" y a eliminar la pobreza del país.

Fiestas por el triunfo

Con porcentajes superiores a los establecidos por la Ley Nº 3058 y por encima de lo fijado por la fórmula dispuesta por la Corte Nacional Electoral, de acuerdo a la votación obtenida por las autoridades en las elecciones del 18 de diciembre de 2005, los primeros mandatarios del país fueron ratificados (63,1%), así como los prefectos de Santa Cruz, Rubén Costas (66,6%); de Beni, Ernesto Suárez (61,2%); de Pando, Leopoldo Fernández (56,3%), y de Tarija, Mario Cossío (64,5%).

De los dos prefectos afines al oficialismo, fue ratificado el de Potosí, Mario Virreira (75,9%), y revocado el de Oruro, Luis Alberto Aguilar. Los prefectos de La Paz, José Luis Paredes, y Cochabamba, Manfred Reyes Villa, también recibieron el ¿no¿ en sus respectivos departamentos, lo que hace prever que esos cargos serán ocupados por autoridades interinas escogidas por el Presidente.

Al final de la tarde, las fiestas se desataron en los departamentos donde ganó el "sí" a los prefectos. Los militantes del Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido del Presidente, también alistaron festejos en diferentes ciudades del país, especialmente en La Paz, sede de Gobierno, y en el trópico de Cochabamba.

Los discursos triunfalistas de los ganadores, que en su mayoría atacaron a la gestión gubernamental, contrastaron con las declaraciones de Paredes quien, en conferencia de prensa, admitió la derrota y anunció que entregará la Prefectura de La Paz a quien elija el gobierno como su sucesor, con el compromiso de apoyarlo para la ejecución del plan de desarrollo departamental. No obstante, criticó la guerra sucia durante la campaña y las reglas de juego desiguales, lo que, en su criterio, fue una conjura contra la continuidad de su gestión.

Reyes Villa, por el contrario, denunció que su revocatoria fue el resultado de un proceso fraudulento y prebendalista y que el nombramiento de un prefecto interino será un retroceso de la democracia, ya que él y el resto de las máximas autoridades departamentales fueron elegidas por el voto popular. Al Presidente le advirtió que los resultados del referéndum no son para festejar, sino para preocuparse, porque "el país se ha terminado de fracturar".

Poco antes, desde Cochabamba se denunció que un grupo de masistas intentó tomar la Prefectura para evitar que Reyes Villa ingrese a las oficinas. "Victoria pírrica"

Para el politólogo Gonzalo Rojas Ortuste los resultados, aunque no son oficiales, ratifican lo que se sabe desde 2005, que hay una votación distinta en tierras altas y en tierras bajas. Además, lo que por un lado puede considerarse un triunfo de Morales, que podrá designar a prefectos interinos en La Paz y Cochabamba, tiene al otro extremo a prefectos que han sido ratificado con más votos de los que consiguieron en su elección. Se trata entonces de "una victoria pírrica de ambas partes" y, en general, "no son buenas noticias para un país que debiera buscar la unidad y la concertación".

En criterio del analista, persistirá la tensión y la pulseta hasta "entrar en razón o hasta que se desate la violencia", porque lo que el oficialismo y la oposición no quieren entender es que la población está apostando por dos proyectos que debieron discutirse en la Asamblea Constituyente.

Evaluaciones positivas

Al final de la jornada el jefe de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), Eduardo Stein, destacó la tranquilidad en que se desarrolló el referéndum y la elevada participación de la gente, ya que, según el reporte de los integrantes de la misión, se observó que al menos el 82% fue a emitir su voto, lo que se puede interpretar como una demanda de la población para que sus políticos negocien y den soluciones en lugar de crear problemas.

Lo que van a tener que negociar, básicamente, es la nueva Constitución Política del Estado y las autonomías que regirán en el país. Sin embargo, las autoridades departamentales ya han condicionado cualquier acercamiento a la restitución del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), tributo por el cual llevan adelante una huelga de hambre desde hace una semana.

Por su parte, el presidente de la Corte Nacional Electoral (CNE), José Luis Exeni, calculó también en un 80% la concurrencia al sufragio. De acuerdo al Padrón Electoral, 4.047.683 personas estaban habilitadas para emitir su voto; el departamento de La Paz concentra el 31,38 % de electores, Santa Cruz el 24% y Cochabamba el 18%.

Exeni calificó al referéndum de "impecable" por el compromiso democrático que demostró la población al concurrir a las urnas, "pese a todas las señales inquietantes de días previos". La jornada, dijo, fue transparente y sin violencia ni destrucción de ánforas. El único incidente en Yucumo, Beni, se resolvió reponiendo el material electoral que fue robado.

También se registraron amagues de enfrentamientos en Santa Cruz, entre autonomistas y masistas; quejas de personas de diferentes regiones que fueron depuradas del Padrón Electoral o que se encontraron con que alguien ya había emitido el voto en su lugar; hubo también denuncias de fraude electoral por parte del gobierno y de la oposición, e infracciones al auto de buen gobierno dictado para garantizar la realización de la consulta.

Por otro lado, la prohibición de circulación de vehículos permitió que la gente se adueñe de las calles. Niños, niñas y adolescentes improvisaron canchas de fútbol y voley ball en las avenidas, o utilizaron la vía pública para manejar bicicleta y carros a pedal.

El día también fue propicio para que las vendedoras de comida se instalen en las afueras de los recintos electorales, satisfagan el apetito de sus ocasionales comensales y obtengan un ingreso adicional.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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